
+ ¿Ves esa estrella de ahí?
- Sí, ¿qué pasa con ella, si ni siquiera es la que más luz tiene?
+ Pues que esa estrella eres tú para mí, y todas las demás son las chicas que existen en el mundo.
- No lo entiendo, te referirás a esa de al lado que reluce más ¿no?
+ No, habías entendido bien.
- ¿Me lo explicas?
+ ¿No te habías dado cuenta?
- ¿De qué?
+ De que para mí eres como la estrella más pequeña del cielo, la más insignificante de todas. ¿Te habías creído que te quería de verdad?
Qué inocente Isabella, no se dio cuenta de que estaban jugando con ella, de que para él tan sólo era un juego, ella era una más, y ni eso, era la más insignificante de todas las chicas. Después de todos los momentos que había vivido junto a Michael se enteró de que todos los te quieros, todos los besos, todos los abrazos habían sido una farsa. Pobre Isabella, se quedó sin la persona a la que amaba por confiar demasiado.
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